PoliticaSociedad

Enseñó a vivir los momentos y no quedarse en los rencores

Sobre el doctor de los humildes, Ricardo Livia, se destacó que “nos enseñó a vivir los momentos y no quedarnos en los rencores“. El profesional de la salud falleció por coronavirus y generó conmoción en Corrientes. Uno de sus hijos recordó de la mejor manera a su padre. “Siempre buscaba lo bueno, y pase lo que pase siempre estaba“.
El coronavirus se llevó físicamente a Juan José Livia Félix, pero no así al recuerdo eterno que dejó en muchas personas, sobre todo en los más humildes. Esa humildad que la adquirió desde pequeño cuando se fue criando con frio y hambre, en su pueblo natal Callahuanca (Perú), donde no había agua ni luz.
Supo, también, padecer la indiferencia. Durante su infancia le tocó trabajar en una chacra llevando burros, trayendo agua, cultivando y caminando en soledad por los senderos.
Su estudio primario lo finalizó en Perú. Luego, a fines de los años 60, se radicó en la ciudad de Corrientes dónde concluyó la secundaria (promoción 1972) en la Escuela Figuerero. Livia había llegado a la Argentina para cumplir con la promesa de ser médico como deseaba su madre.
Esa meta la termina haciendo realidad al recibirse en la UNNE, y así logra lo imposible para aquellos que aseguraban que siempre sería chacarera.
Con el título universitario en mano, decide abrir su consultorio privado en el mismo lugar que pasó gran parte de su vida: en el humilde barrio Pueblito Buenos Aires. “Él atendía gratis a los que menos tenían y no contaban con los recursos para pagar la consulta”, recuerdan sus pacientes.
“Era un excelente padre. Era alegría pura. Nos enseñó a vivir los momentos y no quedarnos en los rencores. Siempre buscaba lo bueno, y pase lo que pase siempre estaba”. Con esas palabras describió, entre lágrimas, a su papá, Ricardo Livia, el menor de los tres hijos que tuvo “el doctor del pueblo“. Ese mismo profesional que trabajaba de lunes a lunes y a pesar de estar dentro del grupo de riesgo, por tener más de 60 años, decidió continuar haciendo lo que más le gustaba: ayudar a los que menos tienen y cumplir con todos.
Ricardo, desde radio Dos, comentó que le pidió a su papá que se cuide por los casos positivos de coronavirus que se registraron en la empresa Tipoití. “Pero era tarde y su destino ya estaba corriendo”.

ROBINSON
Livia también dejó un grato recuerdo en el futbol correntino, y más en el equipo de su barrio, el Club Robinson. En esta institución llegó a ocupar el cargo de presidente y médico a la vez. “Siempre atendía a los chicos de las inferiores, como así también a los jugadores de la primera”, comenta el exentrenador del ‘Colchonero’, Ramón Centurión. “Todo el barrio lo quería y lo va a seguir queriendo”, afirmó Mingo.
Tras conocerse la noticia del fallecimiento de “Josecito”, las redes sociales se llenaron de mensajes para recordar de la mejor manera al hombre que siempre estaba con una sonrisa y que buscaba encontrar solución a todos los problemas que afrontaba. “Un día fui a su consultorio y cuando me atendió le pregunté cuánto era y me respondió: ‘lo que quieras y si tenés nomas’, escribió Ramona Zibelman en su cuenta de Facebook.
“Yo también fui estudiante como vos”, recuerda Leandro Gaúna que le dijo Livia cuando fue a su consultorio y él (Gaúna) estaba sin plata y sin obra social.
“Nos quedamos con tus enseñanzas de simpleza, de buen ser humano, de solidaridad y generosidad con tus compañeros, seres queridos, pacientes y con todos los que te conocimos. Dejaste una hermosa huella en la atención primeria de la salud, en nuestro querido CAPS. Te recordaremos siempre feliz y alegre”, publicó Andrés Benetti sobre el doctor que brindó por muchos años servicios en la salita del barrio Molina Punta, y que ahora se encuentra volando alto y protegiendo a su esposa -también contagiada- para que ella pueda vencer al maldito coronavirus.

Mostrar más

Artículos relacionados

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close