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“Somos Tarea”, aún en época de Pandemia

Ese calendario inexorable que marca nuestro destino, nos llevó este año a caminar por nuevos senderos inexplorados, con situaciones adversas y desafiantes, matizados por términos a descubrir: Cuarentena, Pandemia, Hisopado, Letalidad, Aislamiento, Tapabocas, Plasma, Barbijos, Guardar Distancias…
Y en ese camino cuestionarnos la posibilidad de seguir “siendo tarea” de nuestra propia construcción como personas…
Para este artículo decidí apelar a la buena voluntad de Amigos que viven en distintas regiones, con la intención que me compartan sus experiencias en torno a la posibilidad de continuar con nuestra “Construcción como Personas”, en este contexto de pandemia.
Mi querida Amiga Leonor, nacida y criada en Colombia, ahora adoptada “Con Adopción Plena” por tierras correntinas, recuerda un episodio de niña cuando su Amigo de la Infancia Justiniano le enseño a pintar un pato, sin salir de los costados del dibujo, buscando la perfección en el hacer, con bellos colores, amarillo y verde…
Sin dudas Justiniano fue una de las personas que le fueron “Construyendo”, con el aporte de pequeños “ladrillitos “de fuerte significado para su vida…
Este “Contexto de Pandemia”, significó para “Leito”, que su deseo inconsciente se materializara, ir en la búsqueda “sin fin” de Amigos de la infancia, con los cuales existía distancias físicas, geográficas, y en algunos casos hasta emocional, con la misión de “cerrar ciclos”, para construir otros más significativos.
Un marco que le otorgó la posibilidad de volver a retomar historias que quedaron en su corazón por muchos años, este tiempo fue ideal para dedicarlo a rescatar aquellas personas valiosas, que desde su infancia le impactaron, que le construyeron y le hicieron lo que es hoy…
Se sintió merecedora de una retrospectiva de su vida, generando encuentros especiales…
Logró sensibilizar momentos únicos, y a pesar de la distancia poder imaginarse que estaba bebiendo un “Tintico” (café suave colombiano), como símbolo de “Cariñosa bienvenida”, con los Amigos de la Infancia, a quienes pudo contactar a través de internet, Whatsapp, redes sociales, y le hicieron sentir nuevamente como una adolescente, con ilusión y esperanza.
La lección aprendida comenta Leonor: “Fue sin dudas que las relaciones interpersonales, nos permiten visualizar en los hechos esta frase “cosecharas lo que sembraste”, que éstas acciones me sirvieron para revalorizar las relaciones con mi pasado, agotar las instancias en el intento de recuperar estas bellas amistades y mantener el contacto, animar recuerdos, redescubrir a la Amistad como Valor, como centro de mi motivación.
Volver a retomar la fonética de palabras propias de mi lugar de nacimiento, “desatrazarnos”, que significa en Colombia ponernos al día, sentir que no hay distancias cuando los sentimientos son puros…”
Mi querido Amigo boliviano Fernando desde La Paz, acompañado del hermoso paisaje de fondo de aquellas montañas que tienen magia, bellos colores y sentido de pertenencia, considera que en este marco de pandemia, solo sería interesante rescatar las vivencias positivas, en la “Construcción de su Ser “…
Entre estas lecciones de vida que le sirvieron para revalorizarse están:
•    El grato reencuentro entre abuelos, padres e hijos…
•    La solidaridad de algunos para con los más necesitados…
•    La Fe en la humanidad para reconducir nuestro futuro…
Catalina mi primita “adorada”, desde el campo de la familia, “El Esterito”, ubicado en la localidad de Misión Laishi, provincia de Formosa (Argentina), conforme a este “terreno de pandemia”, manifiesta que en su construcción tuvo mucho que ver el cambio de lugar de vida para pasar la “cuarentena”, salir de la ciudad donde vive y trabaja para ir al campo por casi noventa días…
Catalina comenta: “Esta situación de pandemia me hizo repensar algunas cuestiones que tienen que ver con el ensamblaje necesario y útil entre culturas, el respeto por la idiosincrasia en mi relación con los pueblos originarios, que forman parte de la población que colabora en nuestro campo…
Que los mismos miedos que yo tenía también los tenían ellos, esta situación nos atravesó a todos por igual, como seres humanos compartiendo la misma tierra…
El saber descubrir puntos de encuentros, en la capacidad que ellos tienen de encontrar el equilibrio, fieles a los dictados de la Pachamama, su Madre Tierra.
El poder levantarme cada mañana con menos estrés, con la apertura para disfrutar del paisaje sereno, la naturaleza, el quehacer diario del campo que inicia muy temprano…
Afianzar mi estabilidad emocional para aprender de las diferencias y comprender la importancia de poder convivir con la templanza en cada decisión y en cada palabra que pronunciaba…”
Mi querida Amiga Lorena aportó desde su experiencia con su pareja a distancia, ella vive en la ciudad de Corrientes (Argentina), él vive en Bahía Blanca (Provincia de Buenos Aires), esta relación se vio como factible con la posibilidad de encuentros cada quince días o cada mes, considerando que se trata de personas adultas, cada una con una vida de por medio y con la posibilidad de ejercitar sus cotidianeidades.
En esos encuentros tendrían la posibilidad de conocerse, de descubrir cosas en común, alentar al enamoramiento, sin descuidar la connotación de la atracción física.
Se habían programado viajes para ir “alimentando” este proceso, hasta que se produjo la incertidumbre de no saber cuándo podrían viajar, esto trajo como consecuencia una angustia notoria, ansiedad de querer verse…
Lorena comenta: “La aceptación de la realidad fue muy importante para sobrellevar esta situación especial, internalizando que es un tiempo de espera para poder cuidarnos, que son reglas externas provenientes de ámbitos gubernamentales, de carácter transitorio, y que no depende de uno…
Es posible edificar un vínculo en este contexto, partiendo de la base que el “Amor es una Construcción”, un espacio que te permite acordar aspectos, coincidencia y la manera de ver el mundo, el “Amor no es algo Mágico”, que pasa por nuestras vidas… No está escrito que las personas que se Aman, tienen que estar siempre juntas una al lado de la otra, en eterna convivencia…
La esperanza que esto no es permanente, nos llevó a cambiar la característica de nuestros encuentros presenciales, las cosas fueron paulatinamente acomodándose, a través de las videos llamadas, generando un vínculo diario a través del uso de las tecnologías, dejando de manifiesto que en un futuro regresarían las caricias, los besos, el contacto…”
Para una Artista de la técnica Vitrofusion, que es el arte de unir, fusionar, modelar, y superponer vidrio con calor, Alejandra Gubinelli, oriunda de la provincia del Chaco (Argentina), esta pandemia le aportó la mirada de la “Flexibilidad del Bambú”, es decir que no podemos evitar situaciones difíciles de vencer, pero con una actitud flexible, podemos entenderlas y aunque puedan afectarnos no podrán destruirnos, porque nuestra flexibilidad mental y emocional nos permitirá afrontar el desafío…
Comenta Alejandra: “Si bien el vidrio la materia prima de mis obras, es un objeto rígido y traslucido, sin flexibilidad, su temperamento me permite a diario deconstruirme para volver a construirme desde el aspecto metal y el emocional, “juntarme globalmente de arriba hacia abajo”… Ahora convertí las piezas grandes en piezas más pequeñas para poder trasladarlas fácilmente, con el objetivo de poder comercializarlas en otros países del mundo…
Cada mañana al levantarme en estos meses de cuarentena pensaba que solo me llevaría a mi taller, un pensamiento positivo en pos de iniciar el día con muy buena energía y erradicaría los pensamientos negativos en este contexto…”
A la escritora Nacha Ríos, que vive en Buenos Aires (Argentina), fue participe de una “cuarentena creativa”, con una nueva modalidad de tomar él te y almorzar con amigas a través de las videos llamadas, crear el ambiente ideal, no perder el contacto, sentirse siempre acompañada, acercar miradas, sensaciones, emociones de forma inteligente…
También nos construimos desde la creatividad para seguir nutriendo a nuestro Ser Persona, desde su aspecto Biopsicosocial, modelo de salud que incorpora factores biológicos, psicológicos y sociales.
Para mi querida Amiga Liliana la “Construcción de su Persona”, pasa por descubrir nuestras potencialidades en esta cuarentena, una nueva actividad vio la luz, la albañilería, la posibilidad de crear sinergia con otras personas, para trabajar armónicamente, e incorporar fuertemente una palabra para su uso permanente, Gracias, por la salud, la vida, el contexto, los medios y la compañía…
Recuerdo una de mis “clases especiales”, en el Jardín de Infantes de la Escuela Normal República del Paraguay de la Ciudad de Formosa (Argentina), con tan solo 5 años de edad, hace exactamente cincuenta años atrás: “Ese día la consigna de nuestra “tierna maestra”, fue pintar una pava, para tal actividad nos entregó a cada alumno un papel de alto gramaje, color blanco y en su interior podíamos visualizar la silueta del objeto, con trazo grueso, color negro, la felicidad se manifestaba en mi rostro porque iba a pintar, por tal motivo fui a buscar un color en nuestra cajita de crayones comunes y mis pupilas se iluminaron al ver que el crayón de color rojo bermellón parecía llamarme para que lo lleve a tan importante aventura creativa”.
Pinte con amor y esmero, sin salir de la línea, fui feliz porque mi pava era totalmente distinta a la que pintaron los demás alumnos, la única de color Rojo Bermellón, Bella, con un toque de distinción… Una verdadera “Obra de Arte”.
Ese día “fui tarea”, comencé mi camino hacia “mi propia construcción”, aprendí que un hecho puede tener distintas miradas, lo importante es encontrar un punto de encuentro, crecer y ser feliz en el proceso…
De la misma forma viví esta situación de pandemia, sin descontar que tuve momentos de dudas y algunos temores que impactaron la “Construcción de mi Persona”.
Pero nunca abandone a esa niña, hecha de tierra roja con ramajes de fuerte Tajy florido (palabra que se utiliza para mencionar el nombre de un árbol en idioma guaraní), capaz de sobrevivir una y otra vez a cada adversidad que se le cruce en su camino…
Con esta pandemia cada uno de nosotros supo que la vida es finita, no es eterna, que tenemos “fecha de caducidad”, que “ser tarea” es responsabilidad de todos…

Autor: Relacionista Pública Norma Bouloc

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