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“Ese chico me sacó todo y está como si nada”

Lo aseguró Susana Duete. “No podía respirar de la bronca, ese chico me sacó todo y está como si nada”. El miércoles tuvo lugar la primera jornada del juicio al ladrón que arrojó a Susana debajo de un camión, acción que casi le cuesta la vida y por la que finalmente perdió una pierna. En primera persona, comentó su terrible historia desde LT7 y cómo fue el encuentro cara a cara en la sala del debate.
Conmocionada y con algo más que un hilo de voz, Susana Duete, una de las tantas víctimas de la inseguridad en Corrientes, habló sobre lo ocurrido en la mañana del 19 de noviembre de 2018, cuando tras un intento de arrebato, terminó tirada sobre la avenida Maipú con las piernas debajo de un camión. Susana sobrevivió, pero perdió una pierna.
Luego de mucho tiempo internada y de tratamientos, pudo identificar al ladrón en una ronda de reconocimiento y el juicio al muchacho comenzó ayer.
“En un abrir y cerrar de ojos me cambio todo. Me costó un montón aceptarme, sobre todo, verme así. Fui una mujer muy luchadora y verme así no me aceptaba. Un tiempo tuve depresión. Salí adelante con la ayuda de toda mi familia, de mis hijos, mi nieto. Y entrar al debate hizo que vuelva al primer día, al 19 de noviembre”, expresó Susana.

EL ROBO Y EL CAMIÓN
“Yo vivo en el barrio Dr. Montaña y me iba a la casa de mi mamá. Ese día no había transporte público y quería llegar a la Terminal, porque el 11 que va a Santa Ana sí funcionaba. Fui caminando hasta ahí y llegué temprano, a las siete menos cuarto de la mañana. Como estaba acostumbrada a caminar mucho, porque salíamos con una amiga a caminar, decidí ir hasta la avenida, donde está otra terminal más chica, en la bajada de Jujuy. Era para hacer tiempo, porque el colectivo de la Terminal salía 8 menos cuarto, faltaba una hora”, recordó Susana.
“Eso hice, caminé para hacer tiempo. Cuando llego a Maipú y Madariaga, vi un chico en moto pero no le di importancia. Mi error fue que iba hablando por celular, aunque no era un celular como para llamar la atención. El muchacho estaba en el kiosco 24 y antes de llegar yo por ahí, él sale y se me abalanza y me quiere sacar el celular”.
“Atiné a defenderme y retrocedí. No me acuerdo después que pasó. Cuando reacciono, ya estaba en la avenida con el camión encima”, relató. “Él salió del kiosco y me dijo ‘señora’ y le vi bien la cara. Retrocedí para esquivarle, para que no me saque. Caigo, no sé, no me acuerdo. Estaba en la avenida y con el camión encima. Me acuerdo que el camionero se acercó para ver mis piernas, porque me ardía. Nunca sentí dolor, solo ardor, pero nunca me imaginé que me iba a destrozar las piernas. El camionero no me dejó mirar y hasta ahí me acuerdo”, comentó con la voz quebrada.

CONMOCIÓN EN PRIMERA JORNADA DEL DEBATE
“Ver al muchacho frente a mí fue un balde de agua fría. Tengo grabado en la cabeza lo que pasó ese día. Y ayer cuando lo vi sentí una bronca y una impotencia, porque el me vio entrar en la forma que estoy y él como si nada”.
“Estuve mal, mal ayer. Me faltaba el aire de la bronca, porque me quitó todo: el derecho a salir a hacer los mandados con mi nieta todas las mañanas, a comprarles sus cosas, poder llevarle a mis hijas y mi nieta a la escuela. Ni idea tiene del daño que me hizo. Pedí que lo saquen porque no iba a poder estar”, enfatizó Susana muy conmovida.
“Fue un daño muy grande lo que hizo por un celular. No hay justificativo. Me jodió la vida este muchacho”, insistió muy angustiada. “Quiero que le den la condena que le tengan que dar y que esté ahí adentro por muchos años, porque lo va a volver a hacer. Yo estoy viva, pero va a volver a hacer lo mismo, porque esta gente no cambia más. Ellos no piensan en lo que hay atrás de uno, en la familia, los hijos”, agregó.

EL PRESENTE
“La silla de ruedas la usé los primeros días, que estuve mal, cuando las heridas estaban abiertas. Cuando me curé, descarté, no quise usar, porque me deprime demasiado. Hoy por hoy tengo un trípode, camino con eso y me amaño”.
“La prótesis recién ahora está el pedido y la tendré si Dios quiere. Me amaño”, reiteró. “Gracias a Dios, hoy estoy bien. Verlo en el juicio me hizo volver el tiempo atrás y me afectó. Pero aunque esté en mil pedazos tengo que buscar alguna pieza para seguir y rearmarme, por mis hijos y mis nietas que están en mi casa. Y seguir”, finalizó.

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Un comentario

  1. Gracias al abyecto Zaffaroni y su ideología de muerte, por la cual nosotros tenemos la culpa, estos asesinos nunca van presos… ese ser maligno, del cual abrevan personeros del mal como él.

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