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Aquella Carta que Lohrmann envió a Clarín

En una carta enviada a Clarín desde Portugal meses atrás, responsabilizó a “un caño largo arrepentido”.

Rodolfo “El Ruso” Lohrmann​ (54) fue el argentino más buscado por Interpol entre 2003 y 2016, acusado de ser uno de los cabecillas de la banda que secuestró a Cristian Schaerer (21), un joven correntino por el que su familia pagó 277.300 dólares de rescate y que nunca apareció.
Durante sus años en la clandestinidad se dijeron muchas cosas: que se operó el rostro, que volvía a Buenos Aires para ir a alentar a San Lorenzo, que vivió en Paraguay y se dedicó al tráfico de marihuana, que murió de sobredosis, que lo enterraron con otro nombre. Pero en febrero de 2017 la noticia sorprendió a todo el país: Lohrmann y su cómplice, José Horacio “Potrillo” Maidana, llevaban tres meses detenidos en Portugal, por cuatro asaltos a bancos (por los que sería condenado a una pena de 18 años). La Policía local lo investigaba desde hacía 12 meses. “El Ruso” tenía en su poder un pasaporte búlgaro, por eso se reveló su verdadera identidad tiempo después. Nunca aceptó entrevistas y siempre se negó a declarar en sus causas.
En septiembre último, el periodista Nahuel Gallotta, de Clarín, por intermedio de su abogado Lopes Guerreiro, le hizo llegar una carta con 11 preguntas. Las respuestas llegaron en un sobre, a la redacción. Partieron desde el Establecimiento Penitenciario de Monsanto, el 22 de agosto. La carta, de 40 páginas, fue recibida en destino la semana pasada. Era la primera vez que hablaba con la prensa.
¿Que dijo del caso Schaerer? Se desligó de las acusaciones y aseguró que “a todo este lío lo armó un caño largo arrepentido que no aguantó la presión del zapato que le apretó el pie”. Además, sostuvo que esta persona “para limpiar su culo hizo condenar a 25 años a todo el mundo tirándole mierda a los demás. Contó mentiras y metió en la bolsa a mujeres, niños, abuelas, estudiantes”.
“… Luego de robar por Sudamérica regresé a Argentina en 2002. Estaba todo mal en el país. No había dinero con eso del corralito y todo el mundo tenía sus ahorros en la casa. Cómo sacárselo era la pregunta del millón. Yo, casas de escruche, fueron muy pero muy pocas las que hice. Entonces me armé una banda para hacer secuestros y así empezó todo otra vez haciendo líos por todos lados. Y cada vez más ruidos hasta que pasó lo que tú debes haber escuchado… de la acusación que me hacen del caso de Cristian Schaerer no te puedo decir nada. Cuando vinieron a visitarme el juez federal, el fiscal y el fiscal general de la República, no declaré. Hablamos de la vida, de todo un poco, pero cuando me quisieron interrogar, dije que no iba a hablar. Me ofrecieron arreglos de todo tipo, protección y todo lo que ya conoces de la ley del arrepentido. Y una condena menor a la mitad de la que me correspondería si declaraba pero me negué a hacerlo.
Mi abogado me trajo la causa completa: los fallos, las condenas y todo lo que hay en Casación. De eso por ahora es mejor no entrar en detalles. Lo único que te digo es que a todo este lío lo armó un caño largo arrepentido que no aguantó la presión del zapato que le apretó el pie. Y para limpiar su culo hizo condenar a 25 años a todo el mundo tirándole mierda a los demás. Contó mentiras y metió en la bolsa a mujeres, niños, abuelas, estudiantes.
Hay como 15 personas inocentes para cuando en esos trabajos no participan más de 4 o 5 personas. A la mayoría le dieron 25 años y yo sé que me espera lo mismo. A su debido tiempo te voy a ir contando cómo va a correr todo esto y terminar este cuento. Por carta solo podemos hablar bien sobre mis delitos prescriptos o los que ya no tengo que pagar…”, dijo en aquel momento.
Ahora​, tras el testimonio de un testigo, vaciarán el afluente de un arroyo, en la frontera argentina-brasileña, ante la sospecha de que el cuerpo de Schaerer haya sido arrojado allí.

 

 

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