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Después de las balas de goma se levantó la Huelga

El gobernador Gustavo Valdés mandó reprimir a los chóferes en huelga que reclamaban por sus salarios en los galpones de ERSA

La Unión Tranviarios Automotor (UTA) llegó a un acuerdo con los empresarios apoyados por el gobierno radical, y levantó el paro de colectivos en una caótica jornada, en la cual la policía reprimió a los chóferes en huelga. Malherido el secretario general de la UTA, Rubén Suárez; luego de los golpes que recibió, aseguró que lograron un compromiso de los transportistas de pagar la escala nacional. Ayer el servicio se iba normalizando con el transcurrir de las horas.
Antes hubo más nafta al fuego del conflicto. Como buscando la salida en medio de la oscuridad en un túnel de combustible, portando antorchas; el conflicto del transporte llegó a su punto más caliente y mientras los choferes se mantenían firmes en su postura de reclamar por salarios caídos e impagos; la policía ingresó por la fuerza a los galpones de ERSA para liberar colectivos con la intención forzosa de restituir el servicio. Esta acción intempestiva solo desató una guerra de pobres contra pobres. La policía correntina con los sueldos más pobres del país, enfrentada con los choferes que tienen las liquidaciones más bajas que sus pares de otras provincias. Resultado lógico. Numerosos detenidos, heridos de consideración, entre ellos el secretario general de la UTA y senador provincial Rubén Suárez; y policías apedreados, después de disparar balas de goma contra los revoltosos. La escena dantesca hizo retrotraer la memoria a las épocas del ’99 cuando la gente sufrió la represión solo por reclamar sus salarios. Desde el Canal 9 de Resistencia, los choferes aseguraron que “el gobernador Valdés mandó a reprimir la protesta”.

DESPIDOS DE TRABAJADORES

 Todo se precipitó cuando a media mañana llegó una ola de despidos a la empresa ERSA, echando inicialmente a 17 choferes. Luego en los galpones de ERSA, tras un fuerte enfrentamiento la policía detuvo a varias personas. En un clima de alta tensión, el conflicto en el transporte urbano de pasajeros de la ciudad se agravó rápidamente, debido a que casi cerca del mediodía del martes se notificó una serie de cesanteados a la planta de colectivos en el barrio Patono, al sur de la ciudad. En un principio sería un total de 17 trabajadores despedidos. “Los empresarios antes de buscar una solución, desde las pocas personas que están en el sector administrativo están enviando cartas documentos”, “están agravando el conflicto; tenemos toda una ciudad sin colectivos y ellos se preocupan más por echar a gente de trabajo”, se escuchó en medio de un clima caldeado.  Casi una veintena de choferes que se quedarán sin trabajo y otros tantos quedaron detenidos.

 

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