Futbol

Boca Unidos empato con Estudiantes

Boca Unidos pudo empatar ayer en un tanto con el líder del grupo a Estudiantes de Río Cuarto. El partido correspondió a la sexta fecha de la zona B de la segunda fase del Torneo Federal A. Nahuel Cainelli abrió la cuenta para la visita a los 31’ de la etapa inicial y Martín Fabro estampó la igualdad a los 6’ del complemento. El mismo Fabro anotó otro gol a los 10’ de ese segundo tiempo, pero la acción fue anulada con ciertas dudas, por mano previa de Gonzalo Ríos. El primer tiempo fue muy malo, porque los equipos casi no pisaron las áreas rivales y brillaron por su ausencia las situaciones de riesgo. Iban 31’ cuando Lucas Oviedo (ex Boca Unidos) ganó en el medio, su asistencia larga para el inquieto Sepúlveda fue preciso, este llegó hasta el fondo y su pase atrás lo capitalizó con tiro rasante Nahuel Cainelli para establecer el 1 a 0. Enseguida los cordobeses tuvieron el segundo, cuando Bruno Sepúlveda definió por arriba de la salida de Medina, pero Ariel Morales salvó sobre la raya a los 34. La pálida imagen dejada por Boca Unidos con un equipo desdibujado, inconexo, falto de ideas y de profundidad cambió radicalmente en el segundo tiempo. Mucho tuvo que ver el ingreso de Gonzalo Ríos (por un intrascendente Palma), a pesar del susto que provocó Sepúlveda, pero que tapó Medina a los 3. Ese torbellino aurirrojo duró hasta los 25-30 de la etapa. En ese lapso lo empató con una mandada hasta el fondo de Ríos y su centro atrás que fue capturado por Martín Fabro para la igualdad a los 6. Un minuto después, volvió a aparecer Ríos y su latigazo se fue pegada al palo más lejano de Mancinelli. La polémica de la noche llegó a los 10’. Gonzalo Ríos volvió a picar por derecha -lastimó las veces que se lo propuso-, escapó a su marca metiéndose al área para dar el pase atrás, que otra vez Fabro resolvió con claridad para inflar los piolines de la red. El loco festejo se vio frenado, minuto y medio después, cuando el reclamo de Estudiantes, encontró cómplice en el línea, que primero dudó, pero luego señaló que Ríos había ganado la pelota con la mano. A los 22 Estudiantes tuvo mucha fortuna. Fabro le pegó esquinado y entre las manos del arquero y el palo evitaron el gol, el rebote le cayó a Ríos y esta vez la mano salvadora de Mancinelli y el travesaño le dijeron que no. En el final encontró a Boca masticando bronca por no haber podido ganarlo y a Estudiantes conforme porque el empate lo clasificó al pentagonal.

 

Mostrar más

Artículos relacionados

Close